Finalizó primera versión de curso MIDAP sobre resiliencia al estrés desde la neurociencia y la clínica

La formación, impartida por los investigadores Paula Dagnino y Alexies Dagnino, integró conocimientos de psicología clínica y neurociencia para abordar los mecanismos que intervienen en las respuestas frente al estrés y sus aplicaciones en salud mental.

Participantes de la segunda versión del curso “E-Mental Health: estrategias digitales y aplicaciones de la inteligencia artificial para profesionales de la salud mental”, desarrollado por MIDAP en modalidad remota.

¿Cómo se explica que, frente a experiencias adversas o altamente estresantes, algunas personas logren mantener una buena salud mental mientras otras desarrollan mayores niveles de vulnerabilidad? Esta fue una de las preguntas que orientó la primera versión del curso “Actualizaciones en Resiliencia al Estrés: desde la neurociencia a la clínica”, desarrollado por MIDAP entre el 10 de julio y el 7 de agosto.

La formación se realizó en modalidad remota y estuvo dirigida a profesionales de la psicología, la psiquiatría y áreas afines interesados en actualizar sus conocimientos sobre resiliencia y sus aplicaciones en salud mental. A lo largo de cuatro jornadas, el programa abordó el fenómeno desde una perspectiva multidisciplinaria, avanzando desde los fundamentos neurobiológicos del estrés hasta los procesos psicológicos y sus implicancias clínicas, educacionales y comunitarias.

El curso fue impartido por Paula Dagnino, psicóloga clínica, doctora en Psicoterapia e investigadora principal de MIDAP, y Alexies Dagnino, doctor en Ciencias Biomédicas, neurocientífico e investigador principal de MIDAP. La complementariedad de sus áreas de investigación permitió articular conocimientos provenientes de la psicología clínica y las neurociencias para examinar la resiliencia como un fenómeno que involucra la interacción entre mente, cerebro y cuerpo.

“La resiliencia al estrés requiere entender cómo los sistemas neurobiológicos operan en diálogo con los procesos psicológicos. Desarrollar y enseñar este curso fue una excelente experiencia que permitió mostrar que una práctica fundamentada exige integrar ambas perspectivas, favoreciendo un diálogo interdisciplinario”, señaló Paula Dagnino.

Del funcionamiento cerebral a la experiencia psicológica

La primera parte del programa estuvo orientada a comprender qué ocurre frente al estrés y cómo han evolucionado las explicaciones científicas sobre este fenómeno. Alexies Dagnino abordó desde los conceptos clásicos desarrollados por Hans Selye hasta perspectivas contemporáneas como la alostasis y la sobrecarga alostática, además de su relación con distintos problemas de salud mental.

Las sesiones profundizaron también en los circuitos cerebrales involucrados en la respuesta al estrés y la resiliencia, considerando estructuras como la amígdala, el hipocampo y la corteza prefrontal. A ello se sumó la revisión de ejes neuroendocrinos, procesos epigenéticos y biomarcadores que actualmente son estudiados para comprender las diferencias entre respuestas resilientes y vulnerables.

Desde la psicología clínica, Paula Dagnino abordó los mecanismos psicológicos asociados a la resiliencia, las estrategias de afrontamiento y las intervenciones preventivas dirigidas a poblaciones vulnerables. El programa incorporó además una perspectiva contextual, considerando las particularidades culturales que intervienen en la promoción de la resiliencia en América Latina.

Uno de los énfasis estuvo puesto en el impacto de la adversidad temprana y la acumulación de factores de riesgo a lo largo de la vida. Esta aproximación permitió examinar cómo distintas experiencias pueden incidir en trayectorias de vulnerabilidad y resiliencia y cómo ese conocimiento puede contribuir a la comprensión de perfiles heterogéneos en contextos clínicos.

La interfaz entre mente, cerebro y cuerpo

La integración de ambas perspectivas fue uno de los ejes centrales de la tercera jornada. Paula y Alexies Dagnino abordaron conjuntamente la denominada interfaz mente-cerebro-cuerpo, vinculando mecanismos psicológicos como la mentalización, la regulación diádica y el vínculo terapéutico con procesos neurobiológicos asociados a la respuesta frente al estrés.

La discusión incorporó también el funcionamiento del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal (HPA), su relación con la depresión y los trastornos vinculados al trauma, los procesos inflamatorios y el papel del contacto social como posible mecanismo protector.

Para Alexies Dagnino, esta articulación constituyó uno de los principales aportes de la experiencia formativa. “Este curso nos permitió reunir la psicología, la psiquiatría y la neurociencia para comprender la resiliencia al estrés. Los profesionales pudieron acceder a nuevos conocimientos que esperamos puedan trasladar tanto a su práctica clínica como a futuras investigaciones”, destacó.

Con esta primera versión, MIDAP incorporó a su oferta de educación continua una instancia de actualización centrada en uno de los campos que ha adquirido creciente desarrollo en la investigación sobre salud mental: la comprensión de la resiliencia no como un atributo aislado, sino como un proceso dinámico en el que confluyen mecanismos neurobiológicos, psicológicos y sociales.