MIDAP finalizó segunda versión de curso sobre salud mental digital e inteligencia artificial

La instancia abordó las posibilidades, evidencia y desafíos asociados al uso de tecnologías digitales e inteligencia artificial en salud mental, entregando a profesionales herramientas para evaluar su incorporación en la práctica clínica.

Participantes de la segunda versión del curso “E-Mental Health: estrategias digitales y aplicaciones de la inteligencia artificial para profesionales de la salud mental”, desarrollado por MIDAP en modalidad remota.

MIDAP finalizó la segunda versión del curso “E-Mental Health: estrategias digitales y aplicaciones de la inteligencia artificial para profesionales de la salud mental”, instancia formativa orientada a entregar herramientas para comprender, evaluar e incorporar tecnologías digitales en el trabajo de profesionales del área.

Desarrollado en modalidad remota durante los días 24 y 25 de julio y 1 de agosto, el curso estuvo a cargo de Fernando Parada Zelada, psicólogo clínico, doctor en Psicoterapia e investigador de MIDAP, quien ha desarrollado parte de su trayectoria en áreas como E-Mental Health, investigación de experiencia de usuarios (UXR) y diseño y desarrollo de soluciones digitales en salud mental.

La iniciativa se desarrolló en un escenario marcado por una convergencia cada vez mayor entre tecnología y salud mental. Actualmente, las herramientas disponibles abarcan desde sistemas digitales que apoyan la evaluación y el seguimiento de síntomas hasta aplicaciones, programas de intervención en línea, teleterapia y modelos de inteligencia artificial, ampliando las posibilidades disponibles para profesionales y usuarios.

Para Parada, comprender esta transformación se está convirtiendo en una competencia relevante para quienes trabajan en el área. “La salud mental y la tecnología hoy en día van de la mano, y los profesionales que entienden este cruce y saben dónde están las preguntas relevantes son los profesionales que van a entender el trabajo del mañana”, señaló.

Desde esta perspectiva, la segunda versión del curso buscó ir más allá del conocimiento instrumental de nuevas tecnologías, promoviendo también una aproximación crítica a las posibilidades, evidencia y limitaciones asociadas a su utilización en salud mental.

Tecnología, evidencia y práctica clínica

A lo largo de sus tres jornadas, las y los participantes revisaron el estado del arte de la salud mental digital, los principales tipos de tecnologías desarrolladas en este campo y la evidencia disponible respecto de su efectividad. El programa abordó además el desarrollo de estas herramientas en Latinoamérica y Chile, junto con los desafíos que plantea su implementación.

La formación contempló también la revisión de aplicaciones de uso clínico y académico y de criterios para evaluar y seleccionar herramientas digitales. De esta manera, el foco no estuvo únicamente en conocer las soluciones actualmente disponibles, sino también en entregar herramientas que permitan analizar cuándo, cómo y bajo qué criterios resulta pertinente incorporarlas al ejercicio profesional.

La inteligencia artificial fue otro de los ejes centrales del curso. Las sesiones abordaron sus fundamentos, posibles aplicaciones en salud mental, alcances y limitaciones, además del uso de distintos modelos y herramientas disponibles actualmente. Las y los participantes pudieron aproximarse a plataformas como ChatGPT, Consensus AI y NotebookLM, y conocer principios de prompt engineering aplicados al trabajo con sistemas de inteligencia artificial.

Junto con las clases expositivas, el análisis de casos, la revisión de herramientas digitales y la discusión bibliográfica, el curso incorporó un componente práctico orientado a trasladar estos aprendizajes al ejercicio profesional. Las y los participantes trabajaron en duplas para analizar aplicaciones de salud mental o desarrollar casos de uso vinculados con sus propios contextos de trabajo. Los proyectos contemplaron desde la evaluación de herramientas digitales y experiencias de seguimiento clínico hasta la exploración de aplicaciones de inteligencia artificial, considerando aspectos como su utilidad, costo-efectividad y limitaciones. Los resultados fueron presentados durante la jornada de cierre del curso.

Del aprendizaje a la aplicación

Uno de los participantes fue Pablo Guerra, psicólogo clínico, docente universitario PUCV y cofundador de Salud 1135, quien aprovechó el trabajo práctico para avanzar en una idea que venía desarrollando: un prototipo de aplicación orientada a apoyar el trabajo de profesionales clínicos.

La experiencia, explicó, le permitió conocer la evidencia disponible sobre distintos tipos de aplicaciones de salud mental y explorar formas responsables de incorporar inteligencia artificial en procesos vinculados a la psicoterapia. El trabajo desarrollado durante el curso, además, trascendió la instancia formativa.

“El curso fue el empujón que necesitaba para desarrollarlo un paso más. Y aun cuando el curso ya terminó, he continuado trabajando en el proyecto para llegar a un producto que pueda ser un aporte a la comunidad de profesionales clínicos”, destacó Pablo Guerra.

El psicólogo valoró también el intercambio generado entre las y los participantes, especialmente durante la presentación de los proyectos finales, instancia en la que pudieron compartir distintas aproximaciones al uso de inteligencia artificial en la práctica clínica y conocer las experiencias de colegas que se aventuraron a incorporar estas herramientas, en algunos casos por primera vez.