La investigación, desarrollada con participación de MIDAP, entrega orientaciones para el tratamiento y reintegro laboral de personas trabajadoras.

La Dra. Alemka Tomicic, presentando la Guía de orientación para el tratamiento psicológico de personas trabajadoras con patologías de salud mental laboral, durante el coloquio “Entre lo clínico y lo laboral: Una mirada integral al tratamiento clínico en salud mental laboral y lanzamiento de una guía para su abordaje”, organizado por PEPET y CEPPS.
El martes 1 de septiembre, especialistas de la academia, el Ministerio de Salud y organismos administradores de seguros laborales se reunieron en la Facultad de Psicología de la Universidad Diego Portales para presentar una publicación que busca fortalecer el abordaje clínico de las enfermedades profesionales de salud mental.
La Guía de orientación para el tratamiento psicológico de personas trabajadoras con patologías de salud mental laboral surge de una investigación desarrollada por la Facultad de Psicología de la Universidad Diego Portales en colaboración con la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS), MIDAP, el Centro de Estudios en Psicología Clínica y Psicoterapia (CEPPS) y el Programa de Estudios Psicosociales del Trabajo (PEPET).
Entre sus autores se encuentra Alemka Tomicic, directora alterna de MIDAP e investigadora del CEPPS, junto a Felipe Pérez, Elisa Ansoleaga, Malena Ledo y Natalia Gavilán. El trabajo se desarrolló en el marco del Proyecto 324-2024, financiado por la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO).
“Este proyecto muestra cómo MIDAP se involucra en investigaciones aplicadas que no solamente tienen que ver con la clínica y la psicoterapia pensadas en un espacio privado, sino justamente con una intersección entre mundos tan importantes para la vida de las personas como el trabajo, el ámbito público y los organismos aseguradores por ley”, explicó Tomicic.
Investigación aplicada a la salud mental laboral
La publicación busca apoyar la toma de decisiones de profesionales que participan en la evaluación, tratamiento y seguimiento de personas trabajadoras con patologías de salud mental de origen laboral en el contexto de los organismos administradores del seguro de la Ley N.º 16.744. Para ello, integra evidencia científica, experiencia clínica y conocimiento del sistema chileno de salud laboral.
La elaboración de la guía combinó una revisión sistemática de literatura científica, el análisis de información cuantitativa secundaria y entrevistas a profesionales y actores vinculados al sistema de salud laboral. Esta metodología permitió reunir distintas fuentes de evidencia para comprender las características de los tratamientos actualmente implementados y los desafíos que presenta su abordaje clínico y psicoterapéutico.
El trabajo responde a un escenario en que las enfermedades profesionales de salud mental han adquirido una creciente relevancia en Chile. De acuerdo con antecedentes de SUSESO incluidos en la publicación, la tasa de casos reconocidos aumentó de 42,7 por cada 100 mil personas trabajadoras protegidas en 2019 a 98,1 en 2024, lo que representa un incremento aproximado de 130%.
Durante el coloquio, Paulina Torres, profesional del Departamento de Salud Ocupacional de la Subsecretaría de Salud Pública del Ministerio de Salud, abordó los avances del país en prevención, vigilancia y calificación de enfermedades profesionales, junto con las brechas que permanecen abiertas en materia de tratamiento.
“Sabemos que identificar es una cosa, pero tratar es otra”, señaló Torres, al referirse a la necesidad de profundizar las prestaciones clínicas destinadas a personas cuyas patologías de salud mental han sido reconocidas como de origen laboral.
La profesional destacó que Chile cuenta con importantes herramientas para identificar riesgos psicosociales y calificar enfermedades profesionales, pero que todavía existe espacio para fortalecer la articulación entre tratamiento, prevención y reintegro. “El costo de no hacerlo es que se compromete directamente la recuperación de las personas trabajadoras, que es lo más importante”, sostuvo.
Una psicoterapia sensible al contexto de trabajo
La presentación de la nueva publicación estuvo a cargo de la Dra. Alemka Tomicic, quien explicó que el documento recoge una trayectoria de investigación desarrollada durante más de una década en torno a salud mental, psicoterapia y reintegro laboral.
“Esta guía no viene a instalar algo nuevo, viene a tratar de aportar a esa brecha”, señaló Tomicic, destacando que el documento también sistematiza la experiencia de profesionales que trabajan directamente en los organismos administradores del seguro laboral. Para la investigadora, esta aproximación permite además comprender la clínica y la psicoterapia desde una perspectiva culturalmente competente, capaz de adaptarse a condiciones particulares y considerar determinantes sociales de la salud cuyos efectos trascienden el nivel individual
Uno de los conceptos centrales de la propuesta es el de psicoterapia culturalmente competente en salud mental laboral. La guía plantea que la intervención clínica debe reconocer los marcos de significado provenientes del entorno laboral de cada persona y considerar dimensiones como la cultura organizacional, el sector de actividad, la perspectiva de género, la jerarquía laboral, el tipo de contrato, el territorio, el reintegro y el marco normativo.
“La clínica no puede ser la misma que imaginamos y que habitualmente aprendemos en el pregrado”, sostuvo Tomicic, quien planteó además la necesidad de avanzar hacia una mayor especialización de los profesionales que trabajan en este campo.
Desde esta perspectiva, el tratamiento psicológico no se concibe como una intervención aislada de las condiciones en que las personas trabajan, sino como un proceso que debe incorporar el contexto en que surgió el malestar y las condiciones a las que eventualmente deberán retornar.
Recuperación más allá de los síntomas
Otro de los principales aportes del documento es ampliar la forma en que se evalúan los resultados terapéuticos. Esta perspectiva fue abordada durante el encuentro por Makarena Leiva, coordinadora nacional de Psicología de ACHS: “El éxito terapéutico en salud ocupacional no se mide únicamente por la disminución de síntomas”, afirmó, destacando que una intervención debe considerar también la recuperación del bienestar, la funcionalidad y la capacidad de volver al trabajo de manera sostenible.
Por su parte, María Teresa Araya, coordinadora de Salud Mental de la Dirección Nacional de Medicina del Trabajo de Mutual de Seguridad, presentó la experiencia de tratamientos breves y focalizados en este contexto, relevando la importancia de definir objetivos terapéuticos claros, trabajar interdisciplinariamente y articular el proceso clínico con el reintegro laboral.
Del retorno al reintegro laboral
Mientras el retorno corresponde a la reanudación de la actividad después de un período de reposo, el reintegro supone un proceso gradual y multidimensional que articula la recuperación individual con la modificación o control de los factores de riesgo presentes en el entorno laboral.
Esta distinción implica que volver físicamente al puesto de trabajo no constituye por sí solo un indicador suficiente de recuperación. El reintegro requiere que la reincorporación pueda sostenerse en el tiempo y que las condiciones laborales no reproduzcan los factores que incidieron en el problema de salud.
La publicación plantea incluso que, en determinados casos y bajo condiciones clínicas adecuadas, el reintegro progresivo puede constituir una intervención terapéutica en sí misma.
Seguimiento para generar nueva evidencia
Otro de los ejes desarrollados corresponde al Routine Outcome Monitoring (ROM), un sistema de evaluación periódica del progreso de las personas durante el tratamiento. La propuesta busca que los equipos puedan observar la evolución de distintas dimensiones clínicas y laborales, identificar tempranamente situaciones de no respuesta y utilizar esa información para apoyar la toma de decisiones.
La guía sugiere observar variables como sintomatología, capacidad laboral, autoeficacia para el retorno, estado del reintegro, sostenibilidad y calidad de vida. Su propósito no es aumentar indiscriminadamente las mediciones, sino construir sistemas acotados y sostenibles que permitan aprender de los resultados obtenidos.
Durante su exposición, Tomicic planteó que avanzar hacia sistemas de seguimiento más transversales podría contribuir, a futuro, a producir nueva evidencia sobre las características y resultados de la atención especializada en salud mental ocupacional en Chile.
Colaboración entre academia y sistema de salud laboral
El lanzamiento se realizó durante el coloquio “Entre lo clínico y lo laboral: Una mirada integral al tratamiento clínico en salud mental laboral y lanzamiento de una guía para su abordaje”, organizado por PEPET y CEPPS.
La jornada reunió perspectivas provenientes del Ministerio de Salud, ACHS, Mutual de Seguridad y equipos académicos, y abrió una conversación en torno a desafíos como la articulación entre tratamiento y prevención, las condiciones organizacionales necesarias para un reintegro sostenible, la relación entre el sistema de salud laboral y el sistema general de salud y la formación especializada de profesionales.


