Mi hijo Sebastian

//Mi hijo Sebastian

Mi hijo Sebastian nunca ha sido un niño sencillo. Desde muy pequeño él sentía el mundo de una forma más intensa que los demás a través de sus sentidos, los olores, los sonidos, los sabores, todo era más fuerte y difícil de integrar para él. Sin embargo, a pesar de lo difícil que era a veces convencerlo de hacer cosas nuevas o manejar mejor los cambios, su corazón de oro y su generosidad hacia los demás fue muy obvia desde pequeño y me ayudaba a mí y a su padre a apoyarlo y encontrar formas de existir con su “discapacidad emocional invisible”. Muchas veces las personas le consideraban grosero u oposicionista, cuando en realidad era un niño tratando de hacer lo mejor que podía y pedir ayuda a los adultos que a menudo no hacían el esfuerzo de entender el mundo desde su perspectiva.

Sebastian nació con un coeficiente de inteligencia muy alto, ayudaba a sus compañeros de colegio desde muy pequeño y su dedicación a servir a otros a los que él percibía como vulnerables fue claro desde una temprana edad. Otra característica de mi hijo es su amor por los animales y la naturaleza donde se siente mejor quizás porque el “volumen del mundo” se siente más melódico y su mente más en paz.

Sebastian encuentra en su música paz y alegría y una forma de comunicar sus emociones dolorosas, algo que no es siempre fácil para él desde muy pequeño, pues tiende a tener mucha vergüenza. Aunque él es muy verbal, le cuesta comprender y tolerar cuando alguien ve las cosas diferentes a él. Por ello, su devoción a sus mascotas, Joey, Wigglie y Rufus representa la devoción a la sinceridad y al amor puro que él desea en su vida.

Sebastian es un chico muy chistoso cuando está bien y se siente seguro, tiene un sentido del humor muy bueno y un hambre insaciable por el conocimiento. Admira mucho las figuras legendarias de la música rap, pero también aprecia leer sobre filosofía y otros temas espirituales particularmente. Es un joven pensante, pero a veces esto no le ayuda a mantenerse fiel a su régimen médico, pues siente que las medicinas le duermen su mente.

Tiene un vínculo muy fuerte con su familia, especialmente sus cuatros abuelos, Luis, Rosa, Norka y Tom. La muerte de su abuelo Tom hace dos años fue una gran pérdida, pero él se mantuvo fuerte y al lado de su abuelo moribundo por una semana, creo que esto habla de su capacidad de querer y su nivel de compromiso con el dolor ajeno. Desde su mudanza a Chile con su papá, siempre me habla de sus abuelos y todo lo que hacen por él con mucho amor y agradecimiento.

Cuando Seb era pequeño jugaba muchos videojuegos y en momentos de crisis aún lo hace. Tiene amigos a los que nunca ha conocido pero con los que ha jugado por 12 años en línea y a un colaborador en Ghana con quien produce música y a quien le ha enviado todo el dinero que se le daba para sus gastos pues él siente mucha compasión por los demás que tienen menos y piensa que todos debemos compartir. Sebastian tenía buenos amigos cuando era pequeño, pero a medida que ha ido creciendo ha estado muy solitario y su hermano Luis Tomas se ha convertido en su mejor amigo. Como su madre, me gustaría verle encontrar una comunidad donde él se sintiera más aceptado, visto y querido. Tanto su familia chilena como su familia en Estados Unidos lo adoramos, pero necesita encontrar una forma de existir con sus dificultades emocionales como un adulto joven y eso es difícil por el estigma de los problemas de salud mental que aún persisten en nuestra mundo occidental.

Sebastian es un joven de buen corazón, que lo único que busca es paz interna pero que se siente a menudo solo y con mucho miedo del mundo externo. A través de los años ha caído y se ha seguido levantando y tratando de estudiar, de conectar con otros con el apoyo de los que le queremos, pero me temo que quizás esta vez se siente vencido y se ha rendido ante el poder de lo que el llama “el ruido devastador dentro de su cabeza”. Necesita sentirse seguro, entendido.

Sebastian nació en Suiza, creció en Londres y Estados Unidos. Su padre es chileno, su madre puertorriqueña y estoniana. No tiene una tierra, un lugar seguro afuera, ni tampoco uno adentro. Espero que logremos encontrarlo y que eventualmente Chile se convierta en su lugar seguro donde encontrar una forma de sentirse visto, entendido y respetado por su comunidad.

Norka Malberg.

 

Sebastian Nario Malberg está desaparecido desde el 4 de noviembre. Tiene 24 años y dificultades emocionales, habla español con acento norteamericano. Cualquier información, por favor comunicarse con el 133, 134, encontremosaseba@gmail.com o @buscamosasebastian (en instagram).

2022-11-15T09:43:15+00:00
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