“La depresión es un conjunto de síntomas que presentan las personas, por las cuales a veces se consulta y hay tratamiento. Pero así como en medicina podemos tener fiebre por diversas razones, uno podría decir que la depresión es un conjunto de síntomas que tiene distintos orígenes. Un episodio depresivo puede estar dado por un trastorno depresivo mayor, que tiene ciertas características, y también puede estar dado por un trastorno afectivo bipolar. Son dos causas completamente distintas para este conjunto de signos”, explica Paul Vöhringer, psiquiatra, subespecialista en Trastornos del Ánimo, Profesor Asociado de la Universidad de Chile, y psiquiatra de la Unidad de Bipolaridad del Hospital Clínico de la Universidad de Chile.
Dentro de los signos de la depresión están el ánimo bajo (dificultad para realizar actividades cotidianas), y la anhedonia (pérdida del placer en actividades que antes sí lo generaban) como principales, luego se agregan las alteraciones en el patrón de alimentación, en el sueño, presencia de angustia, ideación suicida. “Todas estas características pueden encontrarse en el trastorno depresivo mayor y en el trastorno afectivo bipolar”, indica el investigador.
El trastorno depresivo mayor tiene mucha más prevalencia que el trastorno afectivo bipolar. El problema radica en que ambos tienen tratamientos diferentes y que, actualmente, las personas tardan entre ocho y diez años en ser correctamente diagnosticadas. En esta entrevista, el investigador de MIDAP señala la importancia de la formación de los y las profesionales de la atención primaria, quienes son el primer contacto y posibilidad de derivación. Por otro lado, Vöhringer indicó que “lo importante es que el paciente bipolar estabilizado, con información sobre sí mismo, psicoeducado, cuidándose, es un paciente que puede hacer prácticamente una vida normal”.
Revisa la entrevista completa a continuación: