Con el fin de asistir a las madres con depresión que están privadas de libertad y favorecer el proceso de construcción de una relación de apego más segura con sus hijos, la Investigadora Adjunta de MIDAP, Dra. Marcia Olhaberry, capacitó y donó set psicoeducativo para ser empleado en los recintos penitenciarios.

thumb_100_1511_1024La Dra. Marcia Olhaberry, creadora del programa “Me siento bien, mi bebé también”, realizó una capacitación a más de 30 profesionales de todo Chile, que trabajan en el Programa de Atención de Mujeres Embarazadas con Hijos Lactantes (PAMEHL) de Gendarmería, con miras a una implementación nacional de estas intervenciones para tratar la depresión materna y favorecer un vínculo positivo madre-infante.

“La población carcelaria está muy olvidada y abandonada en nuestro país. Lo interesante aquí es que esa guagüita que viene sin ningún antecedente penal, le toca este contexto. Entonces, en el fondo, a través de este programa de intervención, la sociedad se hace cargo y genera condiciones que promueven la salud mental de esos niños, quitándoles un poco la carga de lo que significa ser hijo de una madre que ha cometido algún delito”, señaló la Dra. Olhaberry.

En cifras, los estudios señalan que más de un tercio de las mujeres embarazadas en Chile presentan depresión, las cuales tienen una alta probabilidad de seguir con esta patología luego de que su bebé nace, afectando el desarrollo de éste.

“La depresión materna se da durante el periodo perinatal, es decir, antes, durante y después del parto. Es una enfermedad cubierta por el sistema de salud, pero el foco se centra en la madre, pero una madre deprimida es una diada afectada. Lo interesante del programa “Me siento bien, mi bebé también”, es que creamos la visibilización de la diada madre-infante, generando prevención en salud mental en el bebé, tratamiento con la mamá y fortaleciendo el vínculo entre ambos”, destacó la investigadora.

El proyecto PAMEHL de gendarmería contempla un equipo profesional de duplas provenientes de ámbitos profesionales como la psicología, la asistencia social o la educación de párvulos. Estos trabajan en un área especialmente destinada para las madres y trabajan con ellas desde el comienzo de su embarazo hasta que sus hijos cumplen los dos años de edad.

“Me siento bien, mi bebé también” es un programa diseñado con el objetivo de reducir la sintomatología depresiva materna a partir de un espacio de contención y reflexión que facilite en las embarazadas el reconocimiento de sus emociones, pensamientos y conductas, así como el uso adecuado de estrategias de resolución de problemas y favorecer el proceso de construcción de una relación de apego más segura con el bebé.

El Encargado Nacional del Programa PAMEHL, Rodrigo Estrada, valoró el foco de este modelo de intervención en el fortalecimiento del apego seguro, además de dotar al equipo de otras visiones para promover una crianza más responsable. “Incorporar a mujeres embarazadas en el tema del apego es importante, ya que esto puede propiciar el fortalecimiento de vínculos familiares que muchas veces, por el mismo hecho de la reclusión, se han roto”.

“El programa PAMEHL tratar de dignificar la maternidad dentro de una población penal, protegiendo el vínculo entre la madre y el hijo, no importando que estén en un recinto penitenciario. Con estas capacitaciones, en especial ésta, buscamos fortalecer el apego, propiciando una crianza más respetuosa”, señaló la coordinadora del evento, Danitza Leiton.

“Me voy gratamente satisfecha, con más herramientas, miradas y formas de intervenir. Yo trabajé 10 años en jardines infantiles y se ve poca la concurrencia de las mamás, acá tenemos la ventaja de trabajar con las madres, madres que se esfuerzan mucho en aprender y responder a lo que les indicamos. Creo que esto repercutirá positivamente en nuestro trabajo, en el desarrollo de ellas como mamás y de los niños como personas”, destacó Paula Valdés profesional del Centro Penitenciario Femenino de Talca.