Cada 13 de enero se conmemora el Día Mundial de Lucha contra la Depresión, enfermedad que es uno de los problemas de mayor prevalencia y la primera causa de discapacidad a nivel mundial. En Chile, las cifras de depresión se sitúan dentro de los rangos más altos internacionalmente. Según los datos entregados por la Encuesta Nacional de Salud 2016-2017 realizada por el Ministerio de Salud, un 15,8% de la población general mayor de 18 reporta haber experimentado en el último año síntomas depresivos. Por su parte, un 6,2% de los chilenos y chilenas personas fueron diagnosticadas con esta patología, evidenciándose una diferencia significativa de la prevalencia nacional entre mujeres y hombres, teniendo las primeras una prevalencia de 10,1% y los hombres de 2,1%.

“La depresión es el trastorno emocional más frecuente de todos, y se ha estimado que es una de las principales emergencias sanitarias internacionales que requiere atención”, señala el director de Investigación de MIDAP, Alex Behn. “Las personas que típicamente enferman de depresión tienen una combinación de vulnerabilidades biológicas a nivel del funcionamiento cerebral y del sistema nervioso, y principalmente influencia ambiental. Se caracteriza por la presencia estable en el tiempo de ánimo bajo, por lo menos durante dos semanas, ánimo deprimido y anhedonia o dificultad de encontrar placer o interés en hacer las cosas. También puede haber problemas del sueño, del apetito, de concentración, sentimientos negativos respecto de sí mismo, en algunos casos más graves, también pensamientos de hacerse daño o relativos al suicidio”.

“Las personas desarrollan depresión por distintas razones”, explica la Investigadora Asociada y co-fundadora de PsiConecta, Paula Errázuriz, y agrega que “hay factores genéticos, otros que tienen que ver la historia personal, y también influye lo que hacemos en el día a día. Los hábitos son muy importantes, porque no dormir lo suficiente o no dormir bien, no alimentarse bien, ser totalmente sedentario, dedicar demasiado tiempo mirando las pantallas, eso afecta la salud mental en general y nos hace más propensos a tener depresión”.

La adopción de estos hábitos beneficiosos para nuestra salud es el foco de la tercera versión de la campaña “Cuida tu salud mental”, desarrollada por PsiConecta con el apoyo de la Escuela de Psicología de la Universidad Católica, MIDAP, Metro de Santiago, la Agencia Dive, la Agencia Loca, y el programa SanaMente de CNN.

“Hay mecanismos incluso biológicos que explican la relación entre los cuatro hábitos que promovemos en la campaña y la salud mental en general. Sabemos también que esto no siempre será suficiente si una persona está con depresión, y en esos casos es necesario buscar ayuda profesional. Trabajar estos factores que sí podemos intervenir –el sueño, la alimentación, la atención plena y la actividad física– puede ayudar a prevenir la depresión y probablemente también van a ayudar a alguien a salir mejor de una depresión, junto con el apoyo profesional”, señala la investigadora.

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